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lunes, 21 de septiembre de 2015

ADAPTACIÓN AL COLE

La adaptación al cole puede ser dura, doy fe. No te acojones, oye,  puede que se os de fenomenal, pero ese no fue nuestro caso.



N no fue a la guardería, así que el curso pasado, cuando se estrenó con el cole de mayores imaginábamos que le iba a costar un poco. Hoy en día casi todos los colegios tienen unos días de adaptación en los que solo van unas horas. N el primer día fue feliz, el segundo empezó a recelar y al tercero el drama se instauró en nuestro hogar.

He observado que hay cosas que ayudan a la adaptación y cosas que la complican. Habrá más, pero estas son de las que me he dado cuenta yo, que soy muy espabilá:



En el caso de N se nos juntaron varios problemas: entró con dos años (es de noviembre), le fallaba un poco la autonomía (no era un tema de esfínteres) y es un poco moñas, no lo voy a negar.

Después de una semana de lágrimas, la impotencia nos llevó a la creatividad. Estos son los truquis que usamos con N.


Finalmente, la adaptación llegó a buen puerto gracias a lo que yo creía que iba a complicarla más: el horario completo. Fue sorprendente, pero en octubre, cuando empezaron las clases por la tarde N dejó de llorar por las mañanas (porque sólo lloraba cuando entraba). Creo que por fin asumió que no había vuelta atrás, que el cole había llegado para quedarse y era innegociable.



PD. Me encantaría terminar con este final feliz, pero este año estamos luchando de nuevo porque la hemos apuntado al comedor. ¡Qué el ritmo no pare!

miércoles, 15 de octubre de 2014

QUITAR EL CHUPETE

Como ya os conté en el post de los chupetes, antes de nacer N yo no era muy amiga de estos chismes. Después de experimentar todo el ciclo chupetil, declaro mi fanatismo absoluto hacia este invento de los dioses. ¡Ojo! también tienen su lado oscuro. Pero a mi, sin duda, me pesan mucho más las cosas positivas.

Si tu pichón sale chupetero seguro que encuentras un montón de gente dispuesta a animarte con frases de este tipo (leed con voz agorera): "Ya verás cuando se lo tengas que quitaaar... Buhhh... Ya veraaaás... " . No les hagas ni caso, quitar el chupete no es algo muy complicado. Así lo hice yo:

El entrenamiento: Reduje el número de chupetes hasta dejarle solamente uno.
El momento: Empecé un día después del segundo cumpleaños de N.
Semana 1, no usar chupete durante el día: Con dos años ya se entretenía jugando y explorando, ni se daba cuenta que no lo tenía a mano.
Semana 2, siestas sin chupete: es más fácil practicar la abstinencia en las siestas que por la noche.
Semana 3, fuera chupete nocturno: Los primeros días costó un poco, lo pedía, pero al poco tiempo se olvidó de él. Ahora bien, con chupete se quedaba frita en un minuto, sin él, empezamos nuestra rutina de cuentos para coger sueñecito, cosa que os recomiendo, es una manera genial de terminar el día.

Yo lo hice en 3 semanas, pero puedes marcar tu propio ritmo según veas como va la cosa. Incluso puede que ni te haga falta, hay niños que dejan el chupete por propia iniciativa.

39 semanas chupetes

39semanas chupetes


lunes, 14 de julio de 2014

QUITAR EL PAÑAL

La operación pañal ha llegado a nuestro hogar. Debo admitir que ya lo intentamos el verano pasado, sin mucho éxito, pero esta vez ha sido la buena. Recordad, como siempre, cada niño lleva su ritmo, no me seáis agonías.



 La teoría no es complicada, vamos a generalizar:
-Se quita el pañal entre los 20 meses y los 3 años aproximadamente.
-Se suele elegir el verano, por aquello de no tener que cambiar miles de capas de ropa mojada.
-Que salte bien suele ser buena señal, significa que controla los esfiiiinteres.
-Hay que ir sentando al pichón en el orinal con cierta frecuencia para que se acostumbre.
-Ser paciente y constante.
-Que te avise cuando se ha hecho pis o caca, o que se quite el pañal cuando lo tiene mojado, también es buena señal.

 Si le gusta sentarse en el orinal ¡Estupendo! Ya tienes media batalla ganada (no ha sido nuestro caso).



TRUCOS que he practicado (os marco los que me han resultado más útiles)
-Leerle cuentos sobre el tema.
-Ir con ella a comprar el orinal o el reductor.
-Tener ropa interior molonga.
-No tener pañales, ni uno, para no sucumbir a la tentación (lo que sí tenemos son bragapañales para la noche, aunque creo que se los voy a quitar en breve porque no los moja)
-Comprarle un escalón para que llegue al walter.
-Darle una gominola o un lacasito cuando hacía pis en su sitio. 
-Decorar juntas el orinal con pegatinas.
-Jugar con muñecos a que hacen pis en el orinal.
-Tener papel higiénico o toallitas con dibujos que le gusten. (en nuestro caso de Hello Kitty).
-Dejar que N me acompañe mientras yo hago pis o caca (me da la mano y todo)
-Hacer un calendario mural, con espacio para poner pegatinas cada vez que haga pis o caca en si sitio.
-Sobornarla con muñecas de Frozen. 
-Aquí, en confianza, entre paréntesis y bajito.. (Hasta he hecho pis en su orinal para que viera que no pasaba nada).

 Sólo fueron tres días meándose encima o en la bañera, después conseguí que hiciera un pis en el walter. ¡ESE PIS MÁGICO! desde entonces, solo ha tenido un escape. La caca ya es otra historia, está costando más, algunas veces usa el walter, otras, la mayoría, se dedica a decorar sus braguitas con nocillita rica.




martes, 12 de noviembre de 2013

PRIMERAS PALABRAS

"¿Cuándo empiezan a hablar los niños?" Es una pregunta de las buenas y me encantaría daros una respuesta mejor, pero la verdad: No tengo ni zorra.

Cada niño lleva su ritmo, pasa lo mismo que con los primeros pasos, unos empiezan antes y otros van más tranquilos. Sé de buena tinta que hay niños que hablan perfectamente con un año (mi fuente fidedigna es mi madre. Al parecer, mis padres creían que miermana iba a ser superdotada porque decía esternocleidomastoideo con un año, y al final, hemos salido las dos de lo más normal, aunque yo tardase mucho más que ella en hablar), otros van despacito y con 3 años dicen pocas palabras.

Vosotras, chatungas mías, no sois de comparar, no, no, nooo…, pero sí de tomar referencias. Así que he hecho memoria (y mirado algunos cuantos vídeos) para poder hacer estas listas. Espero que os sirvan de algo.

primeras palabras
N fue lenta para caminar, pero creo que hablando no va mal. Sabe algunos números, aunque no le gusta decirlos en orden, tiene algunos preferidos como el 5, el 8, el 10 y el 11. Los colores aún no los identifica bien, exceptuando el rosa, que lo tiene clarinete. Mantiene largas conversaciones por teléfono, a saber con quien, en un idioma que sólo ella entiende.

Lo que seguro que notáis a partir del año, es que os entienden perfectamente antes de poder hablar, pillan todo los jodíos aunque no suelten prenda. También, hay algunos niños, que hablan poco pero dominan el bello arte de la mímica.

39 semanas thor

viernes, 20 de septiembre de 2013

CATGIRL

Hasta hace poco el animal favorito de N era el cocodrilo, también llamado "coco" o "lilolilo", pero aunque le sigue encantando, hay un nuevo animal que está ocupando su corazón. Creo que Zoe no aprueba este amor.

 Y.. ¿cuál es el animal favorito de vuestros pichones?

jueves, 8 de agosto de 2013

LOS MANGUITOS

Adoro el agua y nadar. El año pasado me jactaba de que N, con sus 9 meses, gozaba en el agua como una truchilla con su trona flotador. Pero, ay compañeras… este año me han dado en toda la boca. Cuando la he metido en el agua, ha visto el peligro y se ha puesto a llorar como si el agua fueran clavos candentes.

Me gusta demasiado estar a remojo como para asumir esa situación. Estos son los pasos que he seguido:

Estuve en el paso 1 y 2 durante bastantes baños, poco a poco pudimos dejarlos atrás, gracias a muchos juegos, a muchas risas y a mi fe inquebrantable (jo.. el año pasado le gustaba el aguaaa). Lo que no esperaba era poder soltarla de las manos y que nadara con los manguitos solita.

Por si alguna se lo pregunta, esto no tiene ninguna base científica, no lo he leído en ningún lado ni dado clases de matronatación. Simplemente he seguido mi instinto.

Yo lo que tengo claro, es que este invierno voy a seguir yendo a la piscina, no quiero que se le olvide que le gusta nadar.


miércoles, 20 de febrero de 2013

LOS DIENTES DE LECHE

La dentición es jodida, así de claro. Cada niño lleva su ritmo. Algunos empiezan con 4 meses, otros con 12, otros los sacan de dos en dos y otros tienen parones de meses. Este esquema os puede servir de referencia:


El primer piño de N asomó cuando tenía casi 5 meses. No me olvido de esa tarde porque lo pasó fatal, estuvo 2 horas llorando sin parar y por la noche vimos una cosita blanca en su boca. ¡Emoción absoluta! Mi experiencia ha sido variopinta, algunos los ha sufrido mucho y otros han salido como ninjas. Esto es lo que he ido aprendiendo:

Las babas: si tu pichón babea mucho suele significar que algo se está cociendo en su boquita. Las babas tienen dos vías de escape:
Una es la boca, como hizo N. Es muy útil que uséis baberos mixtos porque son blanditos y no calan la ropa.
La otra es por el culete, como hice yo de pequeña (aunque yo también echaba miles de babas por la boca, nunca he controlado mis babas).
Lo normal es que se escueza un poco la zona babeada, así que dadle caña a las cremitas que para algo las hacen.

La jerga: las madres expertas y abuelas del mundo, usan el verbo "cuajar" para ese momento de babeo o para cuando los dientes están a puntito de caramelo. Y el verbo "romper" para cuando el piño ha traspasado la encía. Por ejemplo:
-Ay, Robustianín, hijo mío, no paras de babear.
-Eso es que le están cuajando los dientes.
-Ah...
-En cualquier momento le rompen, ya verás.

Los mordedores: cacharricos de plástico que sirven para lo que su nombre indica. Los hay de muchos tipos, los que llevan líquido y se pueden meter en la nevera, son los que triunfan en las fiestas. N pasa un poco de los mordedores oficiales, le gusta coger otros objetos y destruirlos. Y no será porque no tenemos..

El limón
: este truqui lo aprendí de Un saltamontes en mi cama, en su post nos da más ideas, pero esta es la que me gustó y practiqué: coges un limón, lo cortas en rodajas, lo congelas y, cuando te parezca oportuno, le das una rodajita congelada para aliviar los dolores. Es refrescante, natural y deja un agradable olor a pino limoncito.

Posibles daños colaterales para el pichón
: escoceduras, mocos, un poquito de fiebre, dolor infinito, etc.

Posibles daños colaterales para los padres
: bocados (en los pezones duelen mucho, doy fe), noches en vela y sufrimiento por empatía.

martes, 12 de febrero de 2013

LADY MIEDICA

Vamos a ver, no quiero ponerme nervi, pero N ya tiene 15 meses y la muy hija de su madre no camina suelta todavía. En su defensa diré que, según mis fuentes, yo no anduve hasta los 15 meses, y que su padre no lo hizo hasta los 18 (menuda pieza).

Lo he llevado con serenidad, cuando alguien me preguntaba solía responder "Con tranquilidad, caminará cuando esté preparada. No hay prisa."  Ya sabéis que yo dejo que las cosas fluyan, pero.. ¡Coñe, ya tengo ganas de verla andar solita! Lleva meses caminando, pero la muy jodía no se suelta del dedo. Si no la agarro, se sienta o se pone a gatear. Le ha costado tanto conseguir un gateo en condiciones que lo está apurando al máximo.

Yo creo que el problema han sido las toñas que se ha pegado. Tampoco han sido muchas, pero le han debido calar profundo. Es prudente, muy, muy, muy prudente. Hemos probado de todo: darle cosas para que lleve en las manos, que coja un trapo, agarrarla de la camiseta por detrás, ponernos cerquita y que venga (eso sí lo domina, pero no da más de 5 pasos sola), etc.

Tengo unas ganas locas de hacer una viñeta de orgullo de madre, pero por ahora esto es lo que hay:


(Gracias a esta madre experimentada, maestra del noble arte del tableteo, por conseguir que N evolucionara del paso 2 al 3, te llevo en mi corasón )