Para empezar, necesitáis:
Una camiseta, una básica baratita es lo ideal, para que juegues sin miedo a estampar y que no te duela el alma si la estropeas.
Tinta textil, yo compré estos tampones en delipapel, son baratos, si no sabéis que color coger, yo os recomiendo el negro.
Sellos, aquí hay varias opciones. Los podéis comprar hechos, hacerlos vosotras mismas o encargarlos personalizados a la fábrica de secretos o a Sweet Carving, por ejemplo.
También podéis hacer diseños más grandes y sellarlos solos en vez de como un estampado. Pero si van a ser pequeños, no necesitáis ni comprar planchas grandes de goma, podéis usar gomas normales de papelería. Por cierto, lo suyo es pegar el sello en un trocito de madera, pero yo soy una cochambres y una cagaprisas.

















